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Ayer dormí en el suelo de una oficina. Tomé unas playeras prestadas, llevé uno de los calentadores de invierno y puse un playlist de canciones viejas. Mi comida del día fueron unos burritos y una coca en lata. Cuando desperté me sentí descansado, trabajé un par de horas y me di cuenta de que a fin de cuentas cualquier lugar en el cual puedas dormir sin que sientas que molestas a alguien puede convertirse en un lugar de descanso.
Madera vieja
Después de quince años regreso al mismo lugar para dormir en el mismo sillón donde alguna vez celebramos ocasiones especiales. La misma casa con una apariencia diferente porque en todo ese tiempo no se le ha dado mantenimiento alguno. Las paredes de la sala están ahumadas por tres veladoras que tienen que estar siempre encendidas. Los sillones revelan su interior a través de sus telas rasgadas. Una espesa capa de polvo cubre cada uno de los objetos que a manera de adorno están colocados en los muebles del comedor. El piso de los pasillos se ha levantado, la madera vieja y maltratada tiene algunas partes quemadas por cera que ha caído al mover las veladoras. Donde debiera haber silencio, se escucha el motor de un viejo refrigerador, un sonido que podrían ser los resuellos de un animal enfermo.
Caja..Cama..cana..cara..casa
caca, cada, caga, caia, caja, cala, cama, cana, capa, cara, casa, cata, cava, caza
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